Orgullo
A menudo esas personas a las que queremos, nos defraudan.
Pero lo que no pensamos es que, ¿y nosotros?, ¿también lo hacemos?
Somos egoístas y no vemos que les hacemos daño a los demás.
Y si nos damos cuenta, no queremos reconocerlo.
Queremos cambiarlos, queremos modificarlos a nuestra manera
y no los aceptamos tal y como son.
Quizás no lo hagamos intencionadamente, y quizás sean
cambios minúsculos que ni si quiera se den cuenta ellos mismos. Pero a veces,
hacemos daño. Sí, dicen que hay que tener orgullo, pero hasta un cierto punto.
Te sobrepasas, e incluso puedes dejar de hablar a esa persona a la que tanto
aprecias. Puede que simplemente dure unos días, o ni siquiera un par de horas,
pero también puede alargarse y convertirse en años. ¿Por qué dejar pasar tanto
tiempo sin disfrutar de su compañía?, ¿por orgullo? Esas personas no son
orgullosas, son egoístas, y no son capaces de ponerse en el lugar de los demás,
solo en su propia piel, quizás porque no quieran verse como culpables, no tienen humildad, no. Porque
saben que han actuado estúpidamente mal.Cioccolato Nero (@fatimafva)
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