Ínstame
Una historia empieza con un buen principio, sin embargo yo
no tengo buenos principios, solo malos finales.
-Hijo de puta.
-¡Valeria, déjame explicarte!
-Sí, explícame cómo le gusta que se lo hagan a tu amiga, a
mi mejor amiga.
Infernal día en el que desee morir, o más bien matar a
aquellos dos extraños, porque al fin y al cabo son extraños, que me han estado
engañando todo este tiempo, y es lo que me lleva a preguntarme, ¿qué hago
aquí?, no es necesario responderme, simplemente porque no tengo respuesta
alguna que darme.
Quiero creer que tengo un motivo por el que quedarme aquí y
seguir fingiendo que todo está bien, cuando no es más que una vida llena de
problemas, deudas que no puedo afrontar, y donde mi inspiración se ha ido al
traste. Echarme de la agencia de publicidad ya no era uno de esos sorprendidos
problemas que me da la maravillosa vida que quería hacer ver en los spots que
creaba. Mi sueño siempre fue ser mi propia jefa, supongo que como el de todas y
cada una de las personas españolas, que por casualidad no se hizo realidad.
-Valeria, sé que siempre podré estar orgullosa de ti.
-Y yo haré que lo estés, mamá.
Y ahora mírame mamá, tú que descansas ahí arriba,
placidamente, mientras yo me consumo en la sociedad sin poder afrontar ni un
pago más del alquiler, y sentada en unas escaleras cualquiera, a plena luz de
la Luna, fumándome un último cigarrillo que encontré aquí en mi bolsillo,
porque la caja, como siempre, se me quedó en casa, dónde estaban aquellas dos maravillosas personas a las que
apreciaba tanto, destrozando mi cama por puro placer. Quisiera recordar buenos
tiempos, en los que mi única existencia de preocupaciones era ahorrar un poco
para pagarme algún que otro caprichito con el dinero de la paga que me daban
todos los domingos, pero ya están tan lejanos que casi no los puedo ver, ni
siquiera encontrar por mi mente, se han
esfumado como el humo de este cigarro.
-Odio que fumes, Valeria.
-No sé cómo te pueden gustar estos días así, además tengo
trabajo.
-Solo hay que problemas en mi vida, intento ver algo bueno
en todo esto.
Siempre mintiendo, siempre. Y yo viendo el lado bueno de las
cosas, pues cada vez me hundo más en la miseria y me es más difícil. Quiero
creer que algún día no habrá nubarrones que tapen la Luna y haya un cielo
oscuro totalmente despejado, pero ahora intento limitarme a seguir adelante
como puedo, y si es verdad que estás ahí arriba cuidándome, mamá, solo te pido que
me des fuerzas, fuerzas para no pensar que la mejor estancia en todo este mudo
es la de volver a tu lado y no seguir aquí abajo con el resto de mortales como lo soy yo, todavía.
(Basado en Bajo vendas)
Cioccolato Nero (@fatimafva)
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